Absalón García y Juan Carlos Nuño. ¿A dónde llevan al municipio?
Un desencuentro más ocurrió el pasado Jueves 24 de enero por la mañana, cuando en sesión de cabildo 7 regidores propusieron la destitución tanto del responsable de la hacienda pública municipal (tesorero) como del secretario general, Fernando Martín Vargas Durán y Antonio Fernando Chávez Delgadillo, respectivamente.
Desde temprano se noto un pesado ambiente en el palacio municipal, donde trascendió que además de la petición de destitución a los funcionarios antes mencionados, regidores priístas y panistas enterarían al presidente municipal, Absalón García Ochoa, sobre sus pretensiones de iniciar de manera formal el procedimiento de juicio político ante el Congreso del Estado, lo que derivó en más presión en la sesión de ayuntamiento celebrada dicho día, en la cual se ediles que exigían al alcalde cesar al tesorero y al secretario general, y quienes los defendieron en sus cargos, dándose lugar entonces a los alegatos de ambas partes en un momento que fue como si se regresara en el tiempo al recordarse la reunión en que los mismos regidores de cada parte pidieron la renuncia del director de Seguridad Pública, Filiberto Ortiz Amador, en una especie de sensación deja vú entre los presentes, ya que la reunión de cabildo se desarrollo de similar manera a aquella en que la manzana de la discordia fue el jefe policiaco.
Los fernandos
De acuerdo a la petición de siete regidores del PRI: Juan Carlos Nuño Godínez, Epigmenio Ornelas Cortés, Ricardo Murillo Cárdenas y Marco Antonio Navarro González, más los ediles panistas Bruno Acuña González, Pedro Argüelles Jaramillo
y Elisa Gallardo Anaya (los mismos que demandaron el cese del jefe de policía en meses anteriores), la propuesta se debió a supuestos malos manejos del tesorero en su cargo como responsable de las arcas públicas, así como la incapacidad e inoperancia del secretario general del Ayuntamiento, petición que sólo tuvo como eco la defensa del alcalde, García Ochoa, quien desestimó los señalamientos con el argumento de que estaban basados en meras suposiciones y supuestos, esto luego de dar su voto de calidad y romper con el empate en la votación de siete regidores a favor de la destitución de los dos funcionarios de primer nivel, y los siete en contra de esta, dándose por terminada dicha sesión, la cual contó con la presencia de varios reporteros enviados de medios de comunicación, quienes palparon la impotencia de los regidores demandantes al quedar nuevamente a poco de lograr su meta, pero nuevamente estrellándose contra el voto de calidad del primer edil, lo que significó una segunda derrota política consecutiva al interior de la vida municipal, por lo cual buscarán llevar al jefe del ejecutivo municipal a otro escenario, el Congreso de Jalisco, ignorándose si existen pruebas sólidas que sostengan los argumentos con los que los ediles “renegados”, como ya les llaman sus compañeros (específicamente a los panistas aliados con el PRI), buscarán enjuiciar a Absalón García Ochoa con el objetivo de que sea el legislativo local el que lo destituya por irregularidades durante su mandado que comenzó apenas su segundo año del trienio.
¿Congreso amigo?
Independientemente de las pruebas contra el actual presidente municipal son fehacientes o no, será interesante para los ocotlenses y para los jaliscienses en general si procede o no un juicio político en contra de un alcalde surgido de la misma extracción partidista que la mayoría
de los diputados, el PAN, pues los escenarios mueven a toda clase de expectativas ya que si bien el Partido Acción Nacional parecería una garantía de despreocupación, cabe recordar que los funcionarios panistas en Jalisco identificados como cercanos o afines a la imagen del ex secretario de gobernación, Francisco Javier Ramírez Acuña, estarían en peligro una vez que el PAN en Jalisco está en manos de su acérrimo rival, Emilio González Márquez; por ello el especial interés en el caso de Absalon García, uno de los más cercanos colaboradores al político caído en desgracia hace apenas 15 días, cuando fue destituido por Felipe Calderón, posibilidad a la que se acogen los detractores del absalonismo, principalmente los regidores que han polarizado sobremanera el interior del Ayuntamiento al “perseguir” a los funcionarios ubicados en el primer círculo de poder de García Ochoa, cuya posibilidad de salir airoso depende ya únicamente de él y no de su apadrinaje político en el gobierno federal y estatal.